Me
he levantado como de costumbre a las 7:45 de la mañana y,
extrañamente no me cunde el tiempo.
Sólo
llevo una semana de vacaciones y las tareas se amontonan.
Hoy
me he propuesto:
- Poner la lavadora que ayer deje de poner.
- Acercarme al mercadillo puesto que hoy es lunes.
- Recoger el salón y la cocina.
- Dejar preparada la comida antes de salir a la calle.
- Antes de comer llamar a mi madre.......
Soy
genial haciendo listas que, curiosamente llevo días sin cumplir y
las tareas se me están acumulando.
Parece
que no tengo tiempo para nada porque ya son casi las doce de la
mañana, no tengo la comida preparada, el salón está a medio
recoger, el baño lo dejaré para esta tarde, aun estoy en bata y
..... quiero ir al mercadillo, ufff, ¿pero cómo es posible?
En
mi jornada laboral soy totalmente estricta con mis tiempos y, ahora
como ama de casa soy incapaz de gestionarlos. Me dejo llevar por el
programa de la televisión que no me aporta nada esencial, nunca he
sido de prensa rosa, me conecto a la red y no comento nada en mi
facebook, en fin, o me he convertido en otra mujer o soy una
incompetente, ¿no?
¡
Eso nada, de nada!
El
estrés no lo generan las muchas cosas que tengo que hacer, si no las
cosas que dejo sin hacer. Aunque parezca contradictorio las personas
competentes suelen ser las que tienen más dificultades en la gestión
del tiempo y, las que más sufren estrés.
Para
ello me he propuesto bloquear las interrupciones que distorsionan mi
plan, es decir, apago la televisión.
Las
personas competentes tienden a pensar que pueden con todo o, peor
aún, que su competencia se demuestra aceptando todas las
interrupciones. No existe nadie que tenga tiempo para todo.
También
voy a priorizar las tareas. Es más importante tener la comida
preparada que arreglar el salón.
Tanto
en la vida personal como en la laboral, ordenar nuestras tareas y
priorizarlas nos hará flexibles ante un contratiempo, como por
ejemplo, que llame una amiga y me lleve con ella un buen rato al
teléfono. Cada persona y cada tarea son diferentes, lo mejor es el
sentido común.
Con
todo esto y, aunque parezca que he vuelto a perder el tiempo, lo he
reorganizado y lo voy a invertir mejor.
Ninguna
lista de tareas podrá conmigo dado que yo la gestiono.
Liderar
tus tiempos y tus tareas te hará más libre y más feliz.
Ahora
me voy al mercadillo, comeré fuera y llamaré a mi madre desde el móvil esto me relajará y, por la tarde tendré tiempo de hacer la
cocina y el salón mientras se lava la ropa.
LIDERA
TU VIDA

