martes, 4 de febrero de 2014

BUENOS HÁBITOS PARA CONSEGUIR EL ÉXITO

Tengo un hijo que en breve, cumplirá seis años y, me afano todos los días por motivarlo ha adquirir buenos hábitos saludables y,  responsables con la familia.
Son las mismas cosas que nos enseñaron en nuestra niñez: 
  Cada vez que termino de comer tengo que lavarme los dientes.
 Cuando llego del colegio debo quitarme el       uniforme antes de ponerme a jugar. 
Lavarme las manos antes de comer.
Recoger mi plato de la mesa.
Podría seguir pero seguro que se os han ocurrido muchos otros ejemplos.
En el mundo laboral adquirimos de la misma manera hábitos sin darnos cuenta y, en muchos casos sin analizar si aumentan o no nuestra eficiencia o, nos hacen perder el tiempo.
¿Qué hábitos necesitamos para tener éxito?
Al principio tendremos que observarnos.
Puede parecer tedioso prestar atención constante a la elección básica, pero ¿qué pasaría si al caminar movemos los músculos de los brazos en lugar de las piernas? Cuando caminamos no estamos pensando en qué músculo mover.
Si nuestras elecciones básicas a cada momento son útiles y correctas  nuestra efectividad será muy alta. Para ello, vamos a empezar a prestar atención a los momentos clave, por mínimos que parezcan, hasta que logremos hacerlo casi sin pensar.
Por ejemplo :estamos trabajando en un proyecto y alguien nos llama por teléfono. ¿Qué hacemos?
Cuando tenemos automatizado el proceso de la elección básica, sin pensar mucho empezamos a hacer preguntas para determinar si la necesidad de hablar con esa persona es urgente o no. Para medir esto, usamos nuestro criterio comparándolo con lo que estábamos haciendo al sonar el teléfono. Si decidimos que no queremos interrumpir la tarea en que estábamos ocupadas, decimos: “lo siento, pero en este momento estoy en una urgencia. Hablamos en una hora".
Existe para cada momento del día una actividad prioritaria: esto nos exige hacer un análisis sobre las tareas de ese día y ponerlas en orden de importancia. Pero en la vida cotidiana, tenemos muchas demandas, por ejemplo: interés en una actividad nueva, el coche que se rompió, los hijos, la fecha de entrega de un trabajo. Es difícil decidir qué es lo más importante.




¿Tenemos que elegir por lo práctico, por lo que debo hacer, lo que quiero hacer...? tenemos tantas opciones....

Cuando nos observamos con una visión lógica de nuestro alrededor, podemos priorizar nuestros momentos. Esta no es tarea fácil, pero ahí radica la habilidad para adquirir buenos hábitos que nos lleven al éxito en todas nuestras facetas.
Liderar nuestros momentos es un hábito fundamental para llegar al éxito.