martes, 27 de mayo de 2014

EL MIEDO SIEMPRE VA CONMIGO



En mi anterior post hablé de la Gestión del Miedo como un aliado que nos pone alerta de posibles peligros u oportunidades que debemos de afrontar durante toda nuestra vida.

Ese post ha recibido muchos comentarios y solicitudes y, esto me ha motivado para escribir de nuevo sobre "mi compañero más fiel" como Woody Allen dijo una vez.

La confianza en una misma, en uno mismo es el mejor antídoto para el miedo. Nuestra confianza es el factor clave para que personas corrientes como todos nosotros y todas nosotras podamos alcanzar niveles de rendimiento más altos a través de rutinas que promueven el talento, siendo éste el ingrediente principal de la productividad, la creatividad y la innovación.

Saber donde radica nuestra confianza interior es saber cuanto valemos y, al ponernos en valor vamos a ir descubriendo lo que nos hace diferentes al resto de la humanidad.

Convertir el miedo en un aliado que nos hace fijarnos más en nuestras posibilidades para alcanzar nuestros objetivos sin errar, confiando en nuestros talentos, es la actitud más acertada para afrontar el nuevo paradigma de la globalización.

Citando a Francisco Alcaide dice que " La confianza es la vitamina del talento". Esta frase es fundamental para entender que el talento sin confianza en nosotros mismos y en nosotras mismas, se halla reprimido por el miedo, el miedo tóxico. Nuestros talentos estarán cohibidos por el temor del castigo, cuando errar es tan común como el ser humano. También debemos aprender a gestionar nuestros errores.

Cuando no hay confianza el talento pasa desapercibido, se disfraza, juega al despiste y, es entonces cuando erramos.

Debemos ser capaces de inyectar confianza en nosotros mismos y en nosotras mismas y, aun más importante, cuando lideramos a personas, para ayudarlas cuando atraviesen etapas de baja autoestima y, además, hay que ser condescendientes con el error para que esas personas vuelvan a intentarlo. La motivación y el saber transmitir confianza ayudará a que sus talentos afloren y superen sus miedos. Cuando existe confianza el talento se atreve y se manifiesta sin miedos.

Hagamos del miedo un compañero fiel para que nos ayude a afrontar situaciones nuevas, pero no dejemos que anide en nuestras mentes y encarcele nuestros talentos.

Lideremos nuestra confianza en nosotras y en nosotros.